Category Archives: Arxius judicials

Els inventaris dels fons municipals de la Vall de Boí (Alta Ribagorça), disponibles a “Arxius en línia”


Es tracta dels fons de l’Ajuntament, del Jutjat de pau i del Patronat de la Vall de Boí

L’Arxiu Comarcal del Pallars Sobirà (ACPS) ha donat suport a les tasques d’inventariació dels fons municipals de la Vall de Boí (Alta Ribagorça) i els inventaris resultants han estat carregats al GIAC (Gestió Integral d’Arxius Comarcals), com a fons no ingressats, per tal que puguin ser consultables a l’aplicació Arxius en línia. Les tasques d’ordenació i catalogació dels fons documentals d’aquest municipi han estat realitzats per Marisa Galera, tècnica contractada per l’ajuntament de la Vall de Boi.

sant_climent_de_taull

Formen part d’aquest ajuntament vuit pobles: Cóll, Cardet, Barruera, Erill la Vall, Boí, Taüll, Durro i Saraís. La Vall de Boí reuneix en pocs kilòmetres: el Parc Nacional d’Aigüestortes, l’Estació d’esquí Boi-Taüll, el Balneari de Caldes de Boí i el Patrimoni Mundial de les Esglésies romàniques. El centre del municipi és Barruera

El fons de l’ajuntament de la Vall de Boí (1890-2016) té 185.2 m i 1.162 imatges. Correspon al fons de l’antic ajuntament de Barruera, al qual, el 1965, li fou agregrat l’ajuntament de Durro. El 1996, el municipi va canviar de nom, i va passar a anomenar-se Vall de Boí. D’aquest fons, podem destacar els llibres d’actes del Ple des de 1909, els expedients de quintes des de 1912 i els padrons d’habitants des de 1924. S’ha preparat una tria i avaluació (pendent de tramitació i execució) amb un volum de 7,5 m de documentació corresponent a manaments d’ingrés i manaments de pagament de 1969-2002.

El fons del jutjat de pau de la Vall de Boí (1876-2016) té 4,2 m. Destaquen les sèries de correspondència (1877-1994), expedients possessoris (1905-1977) i de judicis de faltes (1923-1983). No s’ha efectuat cap tria i avaluació.

El fons del Patronat de la Vall de Boí (1974-2014) té 10 m, i 3.110 imatges. El 1974 fou creada la Fundació Pública Municipal anomenada Patronato del Valle de Boi, amb la finalitat de dotar a la vall d’un organisme per impulsar el seu patrimoni turístic. L’any 2000 aquesta fundació va passar a ser un Organisme Autònom de l’Ajuntament. La documentació s’ha organitzat amb un quadre de classificació que contempla tres grans apartats: administració general, administració econòmica i activitats. No s’ha efectuat cap tria i avaluació.

Notícia extreta deth web der Arxiu Comarcal del Pallars Sobirà

Anuncis

Deixa un comentari

Filed under Accés a la documentació, Arxiu comarcal del Pallars Sobirà, Arxius, Arxius judicials, Arxius municipals, Difusió, Grup d'Arxivers de Lleida

Concurs en línea per a celebrar el Dia Internacional dels Arxius


 

En el marc del Dia Internacional dels Arxius, la Direcció General d’Arxius, Biblioteques, Museus i Patrimoni, ha convocat el concurs en línia A LA CERCA DEL DOCUMENT! S’hi podrà participar durant el període que va del 9 al 16 de juny i accedint a la pàgina http://xac.gencat.cat/ca/inici/

Us hi apunteu?

Comparteix aquesta diada a través dels hashtags #DIAC17 i #IAD17

(Informació extreta de la web del XAC)

Deixa un comentari

Filed under Activitats, Archiu Generau d'Aran, Archivo de la Corona de Aragón, Arxiu Capitular de Lleida, Arxiu Comarcal de l'Alt Urgell, Arxiu Comarcal de l'Urgell, Arxiu Comarcal de la Cerdanya, arxiu comarcal de la Noguera, Arxiu Comarcal de la Segarra, Arxiu Comarcal del Pallars Jussà, Arxiu comarcal del Pallars Sobirà, Arxiu Comarcal del Pla d'Urgell, Arxiu Comarcal del Ripollès, Arxiu Comarcal del Solsonès, Arxiu de la UdL, Arxiu Diocesà de Lleida, Arxiu Diocesà i Capitular d'Urgell, Arxiu Gavín, Arxiu Històric Provincial, Arxiu Municipal de Lleida, Arxiu Nacional de Catalunya, Arxius, Arxius judicials, Arxius municipals, Dia Internacional dels Arxius, Difusió, Patrimoni

Los Archivos Judiciales, un presente con mucho futuro


Podría explicar aquí el funcionamiento de la Nueva Oficina Judicial (NOJ) y como afecta al sistema de archivos judiciales, pero apenas tiene implantación en la provincia de Lleida. Incluso podría hablar sobre el Expediente Judicial Electrónico, pero solo algunos módulos se han puesto en marcha con un desigual éxito y con un sonoro fracaso en relación a la digitalización. Así que paso a explicar la realidad que hoy por hoy vive el sistema de archivos judiciales en esta provincia y, por extensión, en la mayor parte de Catalunya. Una realidad basada mayoritariamente en el soporte papel y un ámbito cronológico que de forma general abarca desde los años 60 del siglo pasado hasta la actualidad, aunque en algunas ocasiones se puede remontar hasta la década de los 80 del siglo XIX, dependiendo del fondo.

Por tratarse de una Administración especial, de la que se tiene poco conocimiento sobre su organización y documentación, he incluido una sucinta introducción y un punto que plantea el contexto orgánico y territorial de los archivos judiciales en Catalunya. También he creído interesante hacer un breve análisis del contexto informativo y del documental con el que trabajamos, para ayudar a la comprensión de ese entorno que de forma periódica nos ofrece imágenes de espacios con documentación amontonada y que tienen la virtud de escandalizarnos una y otra vez. Por último enumero algunas de las dificultades que se presentan para una gestión documental ágil y eficiente, y añado algunas consideraciones sobre el acceso. Todo ello sin ninguna intención de profundizar, tan solo pretendo ofrecer una visión panorámica y necesariamente rápida del sistema de archivos judiciales que yo contribuyo a gestionar.

Breve introducción a l’Administración de Justicia

La Administración de Justicia está al servicio al Poder Judicial, aunque orgánicamente no se incluye en su ámbito, cosa que representa una primera disfunción tratándose de uno de los poderes del Estado. Eso supone que la organización de la Administración que le da servicio, sus dependencias orgánicas y funcionales no se definen desde su órgano de gobierno, el Consejo del Poder Judicial, que sólo ejerce su competencia de gobierno sobre la organización y funciones de jueces y magistrados. Otra disfunción que representa una de las diferencias importantes con los otros dos poderes es la falta de autonomía presupuestaria.

Hasta este momento, cada órgano judicial (juzgado u oficina judicial) tiene al frente un letrado, o letrada, de la Administración de Justicia que depende funcional y orgánicamente del Ministerio de Justicia. Entre sus principales competencias están el ejercicio de la fe judicial, el control e impulso de la tramitación judicial y la gestión de la oficina en lo que se refiere a organización del trabajo y funciones del personal a su cargo. Este personal, en las comunidades autónomas que tienen transferidas las competencias en materia de Administración de Justicia, depende de la Administración autonómica correspondiente en cuestiones de gestión de personal. No es así en las comunidades que no han asumido estas competencias, donde dependen del Ministerio de Justicia. Se suman, pues, un buen montón de dificultades en el funcionamiento de esta Administración que impiden una gestión homogénea y normalizada, sin liderazgos válidos y sólidos que permitan la aplicación de los cambios necesarios al nivel de la oficina.

El diseño y dirección de las políticas que deben aplicarse en cualquier caso han de estar participadas en más o menos proporción por el Ministerio de Justicia, el Departamento o Consejería correspondiente en cada comunidad autónoma que detente las competencias y el Consejo General del Poder Judicial. Si esta parte parece complicada, no lo parece tanto al descender en la evaluación de la aplicación a nivel de oficina de la pretendida normalización de los procesos de trabajo y de los procedimientos que se llevan a cabo.

Toda esta explicación no es gratuita, ya que afecta, y mucho, a la gestión de la documentación, al diseño de los procesos y al establecimiento e implementación de un Sistema de Gestión Documental y, mucho más a un EDRMS eficiente y eficaz, interconectado que posibilite la compartición de información en la Administración de Justicia y con otras administraciones públicas, lo que permitiría la integración en la Administración electrónica y participar de las características de una Administración abierta, accesible y transparente.

Aún existe otra dificultad para la aplicación de los diferentes proyectos, la dispersión territorial. Es cierto que no es el único servicio público que tiene una gran implantación territorial, en la educación y la sanidad es aún mayor. También es indudable que en el momento de nivel tecnológico actual, parece una puntualización sobrera, ya que las TIC, si son capaces de salvar alguna cosa, es la distancia, pero para ello debe contarse con unas infraestructuras de calidad y de las inversiones necesarias en mantenimiento, puesta al día y formación, y hasta ahora no ha sido el caso de la Administración de Justicia.

Contexto orgánico y territorial a Catalunya

En el caso de Catalunya, es el Departament de Justícia el que gestiona las competencias relacionadas con esta Administración en Catalunya y con su modernización, dentro de un marco competencial más amplio que viene definido en: [1]

Decret 200/2010, de 27 de desembre, de creació, denominació i determinació de l’àmbit de competència dels departaments de l’Administració de la Generalitat de Catalunya. (DOGC núm. 5785).

Decret 194/2013, de 9 de juliol, de reestructuració del Departament de Justícia. (DOGC núm. 6415).

La estructura orgánica que se repite en cada comunidad autonómica es la siguiente:

 

 

Quadro 1 extraído de la web del Departament de Justícia.

Todos ellos son diferentes tipos de órganos judiciales con una implantación territorial concreta:

  • Ámbito Comunidad autónoma: Tribunal superior de Justicia, órgano único en cada comunidad autónoma con diferentes salas según se puede ver en el cuadro.
  • Ámbito provincial: Audiencia provincial, órgano único en cada provincia articulada en diferentes secciones. Juzgados penales, juzgados sociales, juzgados contenciosos administrativos, puede haber más de uno por provincia y se diferencian por el número cardinal que sigue al nombre de su tipología.[2]
  • Ámbito del partido judicial: juzgados de primera instancia e instrucción, juzgados de primera instancia, juzgados de instrucción. En cada partido judicial existe una oficina de Registro Civil y una oficina de Decanato.[3]
  • Ámbito municipal: juzgados de paz

Cada uno de estos tipos de órganos configuran un fondo documental independiente y algunos de ellas son gestores responsables de otros fondos, en este momento cerrados, que han heredado por transformación de los órganos judiciales o por supresión de alguno. La responsabilidad sobre esta documentación, durante todo el ciclo documental, es siempre del letrado del juzgado correspondiente. Existen algunos subfondos, como los que generan la Oficina del Registro Civil o la Oficina del Decanato en cada partido judicial y fondos que pertenecen a órganos no judiciales como los electorales que generan las juntas territoriales.

Archivos Centrales Judiciales

La existencia de la Xarxa d’Arxius Judicials de Catalunya, es anterior al RD 937/2003 de modernización de los archivos judiciales, entra en funcionamiento de forma plena a partir del otoño del 2000 cuando, a partir de un primer núcleo de archivos servidos por archiveros (básicamente audiencias provinciales y Tribunal Superior de Justicia) se toma la decisión de crear en un primer momento un archivo central servido por archivero en cada uno de los edificios con más de 10 órganos existentes en Catalunya.

El Archivo Central de la Audiencia provincial de Lleida, pertenece a aquel primer grupo y a partir del año 2000 pasó a ser el Archivo Central también de los juzgados del partido judicial de Lleida ciudad. Al mismo tiempo, dependiendo de ese Archivo Central, se ponía en marcha un sistema de “coordinación” de archivos judiciales en el ámbito territorial, que en el caso de Lleida abarca toda la provincia, un total de 7 partidos judiciales.

En este momento en la provincia de Lleida se da servicio a 47 unidades, no sólo oficinas judiciales, sino también oficinas de Fiscalía, de Registro Civil, Instituto de Medicina Legal de Catalunya en la provincia (IMLC), a la Oficina del Secretario Coordinador de la provincia, a la Junta Electoral Provincial y a las juntas electorales de zona (una por cada partido judicial, excepto Solsona). El sistema de archivos de la provincia lo conforman el Archivo Central de la Audiencia provincial y juzgados de Lleida (ACJLLD), el Depósito Central de Cervera (DCCRV) y el Depósito Central de la Seu d’Urgell (DCSEU), durante el mes de abril ha entrado en funcionamiento el Depósito Central de Balaguer.

Todo este sistema gestiona unos 3000 metros en archivos y depósitos centrales, con ingresos anuales de unos 300 metros en transferencias ordinarias. Los archivos de gestión aún custodian más de 4000 metros y la plantilla responsable asignada al servicio de archivos en la provincia de Lleida la forman dos funcionarios técnicos archiveros, otros dos en contrato y un auxiliar de la Administración de Justicia.

 

 

web 2

 

En aquellos partidos judiciales en los que no existe ni Depósito ni Archivo Central, el servicio se presta desde Lleida y se centra en la gestión del espacio, controlando los archivos de gestión que son siempre insuficientes e inadecuados; se promueve la instalación adecuada de la documentación y la utilización de las herramientas informáticas que ayudan a las oficinas a la buena gestión y al rápido acceso. También desde Lleida nos ocupamos de promover las transferencias a los archivos históricos correspondientes o a los Depósitos centrales asignados.

Una vez ingresada la documentación en el Archivo o Depósito Central correspondiente, el circuito y su funcionamiento es como el de cualquier otro archivo central:

 

 

web 1

 

Análisis del Contexto informativo

En el entorno de la Administración de Justicia, los procedimientos son claros y regulados por sendas leyes procedimentales en todas las jurisdicciones[4], completadas por regulaciones que recogen leyes específicas en los casos en que son necesarias. Además de tener un director experto procesal, el letrado o letrada de la Administración de Justicia, que debe cuidar tanto del impulso como de la vigilancia de la buena tramitación en todos los aspectos del proceso. Esto ayuda a la creación de documentos eminentemente estructurados que de forma general se recogen en expedientes y que se ocupan es su mayor parte en documentar el procedimiento judicial.

También buena parte de la información que se utiliza en la tramitación es de tipo estructurado y formal, sobre todo aquella que se refiere a los datos básicos del expediente y de las partes que operan en él. Actualmente, además, ya mucha de la información que se refiere a la ejecución de sentencia forma parte de bases de datos. Sin embargo no toda la información que circula, se recoge y documenta durante el proceso es estructurada, de hecho en la tramitación hay mucha información que si bien es formal no se documenta de forma estructurada y por tanto es difícil incorporarla a un sistema tecnológico tal cual se crea o se recoge, sin un tratamiento previo.

Podemos entender el procedimiento judicial como el proceso de recabar información, estructurada o no, para que el juez que debe dictar sentencia pueda llegar al conocimiento que le permita la aplicación adecuada de la ley, todo ello siguiendo un flujo documental (procedimiento) determinado por el tipo de jurisdicción y de trámite e incorporando actos de comunicación y escritos a y de las partes procesales i terceros implicados. Se documenta siguiendo la normativa procesal correspondiente, incluyendo todos los elementos documentales que les dan formalismo y seguridad jurídica al documento en sí y a su conjunto en el contexto del trámite seguido y que conforman el expediente judicial, que por otra parte es la tipología documental principal en esta Administración.

En la conformación del expediente judicial participan diferentes operadores jurídicos, otras administraciones, peritos, ciudadanos y todos ellos pueden aportar o recibir información, estructurada o no, fijada en documentos en diferentes soportes, con diferentes códigos y sistemas de lectura o visualización. Todo ello provoca dificultades para el diseño de un SGD en un entorno basado mayoritariamente en el papel, pero que debe tener en cuenta todos los soportes y los formatos posibles. Todo esto puede provocar problemas añadidos en la interoperabilidad de los diferentes sistemas de las administraciones que deben interactuar y como no en la protección de datos personales, que en el caso de los expedientes judiciales son en la mayor parte de los casos de alta protección.

Análisis del contexto documental

Todos tenemos la imagen de los montones de expedientes que se acumulan en mesas y armarios de las oficinas judiciales y que invaden espacios imposibles. Expedientes que ofrecen carpetas o guardas en mal estado e incapaces de cumplir su función por la cantidad de hojas que los forman. Por esa razón es necesario conocer qué documentos conforman los expedientes judiciales y cuál es su función en el procedimiento para poder valorar y discernir entre los cientos de folios de un expediente concreto cuáles son esenciales y cuáles son copias o simplemente debidos a una mala praxis procedimental.

Para proceder a la identificación nos basaremos en la normativa procedimental y demás legislación que informan las diferentes jurisdicciones y los tipos de procedimientos que incluyen. También nos basaremos en la consulta y análisis de los expedientes físicos, para poder examinar las costumbres procesales en las oficinas.

Los expedientes judiciales incluyen documentos que se generan en la oficina judicial donde se tramitan y otros que se aportan desde fuera de la Administración de Justicia. Entre estos últimos se pueden distinguir entre los que aportan directamente los ciudadanos –propios o de otras administraciones y organismos-, los aportados por los operadores jurídicos externos –abogados, procuradores, peritos y forenses- y aquellos que provienen directamente de otras administraciones –Hacienda, Administración penitenciaria, Administración Local, Administración Sanitaria, Fuerzas de Seguridad, Dirección General de Registros y del Notariado, etc.- incluso puede llegar de otros países a través del Ministerio de Exteriores i la Sala de Gobierno del Tribunal Superior Judicial (TSJ).

we 3

 

Esquema de elaboración propia de la integración de documentos en el proceso judicial

Los documentos generados en las oficinas judiciales, los podemos distinguir según su función en el procedimiento:

  • Documentos de comunicación
  • Documentos de documentación
  • Documentos de resolución
    • Resolución no jurisdiccional
    • Resolución jurisdiccionales

Atendiendo a la fase del procedimiento en el que se encuentra:

  • Documentos de instrucción
  • Documentos de fase de Juicio Oral
  • Documentos de ejecución

Atendiendo al responsable de su elaboración:

  • Documentos responsabilidad de los letrados de la Administración de Justicia
  • Documentos responsabilidad de los jueces o magistrados
  • Documentos responsabilidad de operadores jurídicos
  • Documentos responsabilidad de las administraciones y organismos colaboradores.

Obstáculos para una gestión documental eficiente

Los plazos son elementos intrínsecos en los procesos de tramitación, pero en Justicia siempre han sido largos y difíciles de planificar en la mayoría de las jurisdicciones con interrupciones continuas que los reinician. El expediente judicial con resolución no finaliza hasta que al menos todo lo que marca la resolución haya sido realizado (cumplimiento de cárcel, pago de indemnizaciones, deudas a acreedores). Son procesos largos y en muchas ocasiones necesitan de un control periódico del cumplimiento lo que impide que el expediente salga de la oficina o del archivo de gestión según la tipología del expediente. Esta circunstancia eterniza los expedientes en las oficinas y contribuyen a que expedientes no archivados definitivamente se instalen en los archivos de gestión y se transfieran a los archivos centrales sin cumplimentar el trámite de archivo, al cabo de los años son reclamados para continuar la tramitación.

El volumen de incoación también supone un obstáculo. Parece que con una buena planificación se podría prever el crecimiento, pero no siempre es fácil. Los juzgados son un reflejo de la sociedad a la que sirven y circunstancias como la crisis económica puede suponer un aumento del 200% de un año en relación al anterior por los impagos, las quiebras de empresas, los despidos…, es solo un ejemplo. Sin embargo no todo expediente que se incoa llega a la fase de juicio oral y a que se dicte sentencia. Es decir, un buen número de los expedientes incoados se archivan sin resolución, de forma provisional (que suele ser eterno) o definitivo.

Uno de los mayores obstáculos es la práctica en la tramitación. Las grapas, anotaciones, clips, cintas de celo y precinto, son práctica habitual, como en la mayoría de las administraciones. La diferencia es que los expedientes judiciales deben “coserse” en cumplimiento de la normativa procedimental. Sin embargo, son las copias las que realmente representan un problema importante tanto para la gestión del espacio como la gestión documental. El soporte mayoritario sigue siendo el papel y las copias conforman buena parte de los expedientes. No solo las de trámite, sino de sentencias, documentación y escritos aportados, etc. Varias veces i a lo largo de todo el procedimiento.

El papel no es, ni ha sido nunca, el único soporte para el expediente judicial, los diferentes soportes (fotográficos, magnéticos, ópticos, etc.) se han incorporado como pruebas documentales, sobretodo aportadas por las partes en litigio o por las fuerzas de seguridad. Esto supone una dificultad añadida tanto a la gestión como a la instalación.

El problema mayor es la falta de espacio, de instalaciones adecuadas y profesionales para que la gestión documental sea la que uno de los poderes del Estado debería tener y ofrecer al ciudadano.

Consideraciones finales

Como ya sabéis la documentación judicial incluye buena parte de los datos personales que son de alta protección, filiación, información médica, económica, incluso de creencias e ideología; además le afecta de lleno las restricciones del derecho al honor, la intimidad personal y familiar, y todas las excepciones por persecución de delitos e incluso en algún caso se podría aplicar la seguridad nacional. Como ya he comentado más arriba los plazos de trámite son largos y los de vigencia, más largos aún. No existe legislación clara que permita establecer unas tablas de disposición y los procesos de evaluación que se han iniciado en los últimos años han tenido el objetivo prioritario de destruir no de establecer los plazos de conservación y acceso.

El hecho que la persona que es letrada de la Administración de Justicia ostente la responsabilidad documental de todo lo que se ha generado en la oficina que gestiona, exige obtener su consentimiento para cualquier acceso. El Decreto 937/2003 prevé la figura del Secretario archivero, que solucionaría la necesidad de dirigirse a cada letrado o letrada del órgano gestor de la documentación, pero es otra de las cosas que de momento solo está sobre el papel. El acceso ha de ser solicitado para cada expediente y motivado. Solo los libros de registro y de resoluciones son de consulta, pero también deben solicitarse de forma motivada.

Por otro lado las herramientas informáticas utilizadas para la gestión documental en todo el sistema de archivos tienen como objetivo el control de la documentación y el acceso rápido a los expedientes, pero no están diseñados para su utilización como fuente de información o instrumento de búsqueda para el usuario externo, en este aspecto aún nos falta recorrer mucho trecho para ponernos en la línea de una Administración transparente y abierta como exigen las leyes de transparencia y buen gobierno del Estado y la autonómica. Sin embargo, desde el año 2000 ha mejorado sensiblemente la gestión, el acceso y la instalación, pero después de más 130 años de actividad judicial sin Sistema de Gestión Documental, la solución no llega de la noche a la mañana.


 

Notas al pie de página

[1] La modernización e innovación de la Administración de Justicia se promueve desde la Direcció General de Modernització de l’Administració de Justícia, enclavada en la Secretaria General de Relacions amb l’Administració de Justícia. A esta Dirección General pertenece el Servicio que se ocupa del ámbito de la gestión documental y de la información, el Servei d’Arxius, Biblioteques i Efectes Judicials, que es el encargado de desplegar por territorio la Xarxa d’Arxius Judicials de Catalunya y establecer los criterios del SGD, entre otras competencias.

[2] A estos se añade el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria que su àmbito territorial es supraterritorial i abarca las provincias de Lleida y Tarragona.

[3] Existen juzgados que conocen de las dos jurisdicciones, en Lleida son los partidos judiciales de la provincia, y juzgados que solo conocen de una, en la Ciudad de Lleida desde el 2004. Incluso existen especializados por materia como el Mercantil, el de Familia o el de Violencia sobre la Mujer

[4] Constitución Española, LOPJ, Ley de Conflictos Jurisdiccionales, Normas procesales civiles. Normas básicas de enjuiciamiento, la fundamental Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000 y los preceptos vigentes de la anterior Ley de Enjuiciamiento Civil de 1881 y normas complementarias como las relativas a Derechos Fundamentales de la Persona, Propiedad Horizontal, Intelectual e Industrial, Competencia Desleal, Publicidad, Condiciones Generales de Contratación, Venta a Plazos de Bienes Muebles y Venta de Bienes de Consumo, Impugnación de Acuerdos Sociales, Vehículos a Motor, Juicio Cambiario, Protección de los Derechos Reales, Ejecución de Bienes Hipotecados, Arbitraje y Concurso.

Normas procesales penales, la Ley de Enjuiciamiento Criminal, así como la Ley Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores y su Reglamento y el resto de normas complementarias como son las relativas a Habeas Corpus, Seguridad Ciudadana, Protección a testigos y peritos, Ayuda y asistencia a las víctimas de delitos, Extradición Pasiva, Tribunal del Jurado, Orden Europea de detención y entrega, Equipos conjuntos de investigación penal, Cooperación con la Corte Penal Internacional, Depósitos Judiciales y Piezas de convicción e Indulto.

En la jurisdicción Contencioso-Administrativa la Ley Reguladora de la Jurisdicción contencioso-administrativa y Ley de Asistencia Jurídica al Estado e Instituciones públicas, los artículos relativos a la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, la Ley de Bases del Régimen Local, la Ley de Régimen jurídico de las administraciones públicas y procedimiento administrativo común y LGT.

Jurisdicción Laboral, la Ley de Procedimiento Laboral y el Real Decreto por el que el Instituto de Mediación, arbitraje y conciliación asume parte de las funciones que tiene encomendadas.

Maria Jesús Llavero
@jesskeyring
Arxiu Central Audiència Provincial i Jutjats de Lleida

Font: Archinfo 2.0

Deixa un comentari

Filed under Arxius judicials, Grup d'Arxivers de Lleida

L’avaluació en l’Administració de Justícia. Context actual


La Llei 10/2001, de 13 de juliol, d’arxius i documents, de la Generalitat de Catalunya, parla a l’article 9 de l’avaluació dels documents públics, convertint-la en condició sine qua non per poder efectuar transferències  a la Xarxa d’Arxius Comarcals. Com a conseqüència el Sistema d’Arxius Judicials a Catalunya es veu obligat a desenvolupar el RD 937, 18 de juliol de 2003, sobre modernització d’arxius judicials (RDMAJ) en allò que dicta sobre la Junta d’Expurgació,  per poder fer front a l’exigència legal d’avaluar per poder transferir i no tant com a part d’un Sistema de Gestió Documental. Cal dir que per les característiques específiques de la documentació judicial li és d’aplicació la legislació estatal, tot i que el personal i les infraestructures estan transferides en algunes comunitats autònomes, entre elles la catalana. El Capítol III del RDMAJ, De les expurgacions dels documents judicials, i de l’article 14 al 22 es regula la Junta d’Expurgació: Els seus components, les seves funcions, competències i el procediment. Tot aquest sistema havia d’entrar en funcionament en el termini de sis mesos des de l’entrada en vigor del RD al 2003, però la seva complexitat ho va fer impossible. Al 2006 comencen a publicar-se els diferents reglaments de funcionament i es constitueixen les primeres Juntes; aquesta normativa és competència de l’Administració autonòmica si té transferida la competència de gestió de mitjans, edificis i personal de l’Administració de Justícia. Aquestes juntes són les que han de fer la valoració de la documentació judicial en qualsevol suport, la que és susceptible de conservar-se que serà transferida a l’arxiu històric corresponent, i la que, un cop superat el seu valor judicial i administratiu, es considera que es pot destruir i així ha de quedar reflectit en la resolució de la Junta. El RDMAJ marca les línies fonamentals del procediment d’expurgació, des de la remissió de les relacions documentals fins el compliment de la resolució dictada (Veure quadre 1):

  • Les relacions documentals les ha de remetre a la Junta el “Responsable de l’Arxiu de gestió”, és a dir el Lletrat de l’Administració de Justícia de l’òrgan corresponent, tant si els documents estan en aquell arxiu, o en el Territorial (Veure el resum de Juntes d’Expurgació al final d’aquesta entrada)
  • La Junta ha de valorar expedient per expedient i dictar la resolució.
  • L’oficina s’ha d’encarregar de la publicació de la relació d’expedients que es destruiran, seguint la resolució dictada, per tal que el ciutadà que en el seu dia va aportar documents originals els pugui recuperar si ho vol fer. També serà l’oficina judicial la que s’ocuparà del desglossament dels documents que reclamin com a propis els ciutadans.
  • Per fi l’Arxiu Territorial s’ocuparà dels expedients que calgui transferir a l’Arxiu Històric corresponent.
  • L’Administració autonòmica posarà els mitjans que garanteixin la destrucció d’aquells als que s’aplica la resolució quan es doni el cas i en els termes que es disposi.

Quadre procediment Junta d'Expurgació ESQUEMA DEL PROCEDIMENT DE TREBALL DE LES JUNTES D’EXPURGACIÓ SEGONS EL RDMAJ. Extret de la ponència que José Félix Muñoz Soro (2012) “Estudio sobre el archivo, digitalización, expurgo y destrucción de documentos judiciales”, en Ibersid 2012. Retos y perspectivas, de l’1 a 3 d’octubre, Universidad de Zaragoza.

L’absència de qualsevol de Sistema de Gestió Documental fins ara i l’escàs tractament arxivístic que la documentació judicial ha rebut, en general en tot el territori espanyol i en particular en Catalunya, ha fet que , amb poques excepcions, en els edificis judicials i dependències relacionades es pugui trobar documentació del segle XIX fins a l’actualitat. L’extarnalització no ha estat solució suficient ja que en molts casos només incloïa la custòdia i no el tractament arxivístic. Existeix, doncs, un volum important de documentació sense descriure o amb una descripció molt sumària, externalitzada o no, que ocupa una bona part del pressupost dedicat a aquesta Administració. En els moment inicials del projecte de l’Administració Judicial Electrònica es va pensar en la possibilitat de digitalitzar bona part d’aquesta documentació per introduir-la en el sistema que s’està dissenyant i així fer més curts els terminis d’implantació dels processos electrònics, però es va desistir davant de la realitat inassumible dels pressuposts presentats tant per fer-ho de forma interna com externa. Les primeres  Juntes d’Expurgació es constitueixen al 2006, però no han fet gala d’una activitat sistemàtica i les publicacions de resolucions han estat escasses fins l’any 2014. Hi ha diferents raons per justificar aquesta inoperància, però totes tenen a veure amb la falta de visió arxivística del RDMAJ: – La formació de les juntes inclou operadors judicials que actuen per delegació dels tribunals superiors de justícia i de les fiscalies superiors de la comunitat respectiva. En el cas de Catalunya aquest personal pateix una gran mobilitat, això suposa una de les dificultats de difícil solució. Una altra és la inseguretat d’aquests professionals a l’hora de prendre una decisió sobre la conservació o no de la documentació, quan s’han d’enfrontar a la valoració de cada un dels expedients i sobre els terminis que han de regir; donat el caràcter interí del seu lloc en la Junta o en els grups de treball, prefereixen no assumir responsabilitats i el procediment s’allarga. Al menys és el que sembla inferir-se del comportament de la major part de les primeres Juntes.

En el cas de Catalunya, des de la composició de la primera Junta (any 2007) i la proposta d’avaluació (any 2009)  fins a la publicació com a Taula d’Avaluació Documental (any 2012), han passat 5 anys i encara no s’ha procedit a la seva aplicació, fins aquesta primavera (any 2015) no s’ha resolt com s’havia de donar publicitat per a què els ciutadans que hagin aportat documentació original la puguin recollir. El procés s’ha allargat a més perquè des dels operadors jurídics es demanaven cada cop més dades de cada un dels expedients: dades de filiació d’advocats i procuradors, compliment de terminis de prescripció de pena i de delicte, terminis de prescripció de la responsabilitat civil, per la impossibilitat de sostraure’s a les circumstàncies de cada expedient aferrant-se al que dictava el RDMAJ i a la reglamentació sobre les relacions d’expedients. – El fet que el sistema dissenyat no proposi la valoració de sèries o o grups de sèries, com és preceptiu en arxivística, suposa un problema per implementar un Sistema de Gestió Documental adequat i aconseguir imprimir el ritme necessari al procés d’avaluació d’aquest SGD, ajornant d’aquest forma la normalització de la situació arxivística. La valoració, tal com s’ha dit, s’ha de fer a nivell d’expedient i el RDMAJ exigeix que en la relació documental es reculli una descripció exhaustiva de cada un d’ells amb dades que només es troben en l’interior dels procediments.

Fins ara hi ha hagut una resolució de la Junta.  Aquesta resolució va passar per la Comissió d’Accés Avaluació i Tria Documental que la va validar publicant tres Taules d’Avaluació i Accés Documental referides a la sèrie d’expedients de judicis de faltes i a dos sèries relacionades, la de llibres de registres d’executòries de judicis de faltes i la de llibres de registre d’expedients de judicis de faltes.  Tot i així les pròximes propostes d’avaluació d’aquestes sèries es presentaran a la Junta d’Expurgació i hauran d’anar acompanyades de les pertinents relacions documentals amb descripcions a nivell d’expedient. – El gran número d’expedients judicials que existeixen en les oficines i l’exhaustivitat de la informació que han de recollir les relacions documentals suposa a la pràctica realitzar un catàleg dels expedients de tota la sèrie a avaluar, ja sigui per destruir com si és per conservar. S’ha de tenir present que en els òrgans judicials les dades que es demanen referents als expedients no és recullen en un únic instrument de descripció o de registre, algunes només es poden trobar en els documents que conformen cada expedient físic, això obliga a la consulta de tots i cada un d’ells la qual cosa ho converteix en una feina que requereix de molt temps o de molt personal i actualment ni les oficines judicials ni els serveis d’arxius estan en condicions. – Des de l’any 1992 s’ha anat implementant en diferents mòduls un entorn informàtic que va rebre un impuls definitiu a partir de l’any 2000 i a hores d’ara permet casi bé realitzar tot el procediment en un entorn digital, des del registre d’entrada, l’assignació al Jutjat que l’ha d’instruir, la major part de la instrucció, l’obertura de judici oral, el passi a l’òrgan que l’ha de jutjar, Audiència provincial o jutjats penals, la celebració de la vista i bona part de l’execució.

Malgrat això, el suport generalitzat pels documents continua sent el paper, encara avui moltes de les diligències no es fan en un entorn digital. Ha costat aconseguir un ús sistemàtic i adequat de les eines informàtiques,  encara avui podem trobar jutjats que no ho tramiten tot amb l’eina de tramitació corresponent, sinó en text lliure, dificultant d’aquesta forma la gestió de les dades d’aquell expedient. Per tant, encara que és segur que a curt termini la tramitació serà a través de les eines tecnològiques.  la gestió de la documentació en suport paper continua essent un problema de difícil solució i com més antiga és la documentació més problema planteja i per lògica és aquesta la que caldria avaluar primer. Aquest desenvolupament va tenir un marc legislatiu previ com la Llei orgànica 16/1994, de 8 de novembre, de reforma de la LOPJ, que introdueix la possibilitat d’utilitzar mitjans tècnics, electrònics i informàtics per al desenvolupament de l’activitat i l’exercici de les funcions de jutjats i tribunals. Actualment el marc normatiu concret és la Llei 18/2011, de 5 de juliol, reguladora de l’ús de les tecnologies de la informació i la comunicació en l’Administració de Justícia, i el Conveni signat pel Ministeri de Justícia, el Consell General del Poder Judicial i la Fiscalia General de l’Estat per a l’establiment de l’Esquema Judicial d’Interoperabilitat i Seguretat (EJIS) en l’àmbit de l’Administració de Justícia, de 30 de setembre de 2009, al que s’ha adherit les Comunitats Autònomes que tenen transferides les competències en matèria de l’Administració de Justícia (País Basc, Catalunya, Galícia, València, Canàries Andalusia, Navarra i Aragó. Les bases les ha publicat el 6 de juliol el CTEAJE el 6 de juliol de 2015. L’any 2013 es va constituir el Comité Técnico Estatal de la Administración Judicial Electrónico (CTEAJE), regulat en el Real Decret 396/2013, de 7 de juny, amb importants competències per tal d’afavorir la compatibilitat i assegurar la interoperabilitat dels sistemes i les aplicacions utilitzades a l’Administració de Justícia, i per a assegurar la cooperació entre les Administracions. El CTEAJE s’organitza en grups tècnics de treball segons les diferents àrees que cal desenvolupar amb l’objectiu d’aplicar la Llei 18/2011. Entre ells es troba el Grup de Treball de Gestió Arxivística que fins ara ha elaborat quatre documents de treball:

En ells s’estableixen els objectius del grup de treball: Un tecnològic, al que pertanyen el primer i el tercer document assenyalats, i un objectiu funcional al qual pertany el segon  i el  quart document. Cal dir que tant el CTEAJE com els diferents grups tècnics estan formats per representants de totes les comunitats autònomes i que les seves decisions se aplicaran al conjunt de l’Estat. L’1 d’octubre va entrar en vigor la Llei Orgànica 7/2015, de 22 de juliol, de modificació de la Llei Orgànica del Poder Judicial 6/85, de 1 de juliol. Entre altres modificacions en relació amb l’avaluació, l’article 79 modifica l’apartat 2 de l’article 458 de la LOPJ:

“2. Por real decreto se establecerán las normas reguladoras de la ordenación y archivo de autos y expedientes que no estuviesen pendientes de actuación alguna, así como del expurgo de los archivos judiciales. Con carácter general se procederá a la destrucción de autos y expedientes judiciales transcurridos seis años desde la firmeza de la resolución que de manera definitiva puso término al procedimiento que dio lugar a la formación de aquéllos. Se exceptúan de lo anterior aquéllos formados para la instrucción de causas penales seguidas por delito, así como los supuestos que reglamentariamente pudiesen ser contemplados, especialmente en atención al valor cultural, social o histórico de lo archivado. Previamente, el Letrado de la Administración de Justicia concederá audiencia por un tiempo no inferior a quince días a las partes que estuvieron personadas para que interesen, en su caso, el desglose de aquellos documentos originales que hubiesen aportado o ejerciten los derechos que esta Ley les reconoce en los artículos 234 y 235”

També modifica el procediment que el RDMAJ i la normativa autonòmica han establert fins ara sobre la tasca avaluadora i sembla que apunta a la publicació d’un nou reial decret, la qual cosa reforça la idea que el sistema establert anteriorment no ha aconseguit l’objectiu pel qual es va dictar. Tots aquests aspectes són els que han conformat el que només es pot qualificar com fracàs, fins ara, del model proposat en el RDMAJ si ho considerem en termes d’efectivitat en la seva aplicació, ja que després de 12 anys de vigència s’esperaria tenir uns resultats visibles que ens permetés tenir dades de la seva aplicació, però tot just es comença. Cal afegir el fet que la regulació posterior que desenvolupa allò que ha de ser l’Administració de Justícia Electrònica, no en fa cap referència , més aviat ho obvia. També es podria considerar un fracàs la falta de sensibilitat patrimonial del propi RDMAJ que apunta sobretot a l’externalització (privatització) de la gestió documental, al menys en suport paper, i promou l’eliminació més que l’avaluació com a conjunt patrimonial i que ha estat recollit pels diferents equips de govern des de la seva vigència.

En aquest moment el CTEAJ-GA ha aconseguit imposar la racionalitat arxivística buscant la identificació i valoració de les sèries, més enllà del nivell d’expedient que imposa el RDMAJ.Malgrat això es continua sense establir un procediment objectiu que no depengui tant dels lletrats de l’Administració de Justícia i dels membres judicials de la Junta i quedi integrada al Sistema de Gestió Documental amb terminis i tasques raonables.  Caldrà esperar a veure com queda el problema de l’elaboració de les relacions documentals, veritable obstacle per integrar l’avaluació al Sistema de Gestió dels Arxius Judicials, a Catalunya i a la resta de l’Estat i si s’estableix una calendarització de l’activitat de les Juntes d’expurgació. Cal donar una solució al volum de documentació que es gestiona als edificis judicials i que impedeix completar el cicle documental afavorint la idea de “papers vells” o “documentació inútil”.

JUNTES D’EXPURGACIÓ CONSTITUÏDES I NORMATIVA QUE LES REGULA

Les primeres regulacions autonòmiques de les Juntes d’Expurgació es dicten al 2006, però l’activitat reguladora comença de forma decidida a partir del 2012, quan la situació de la documentació judicial esdevé insostenible

Andalusia Ordre d’1 de setembre de 2004, que constitueix la ‘Junta de Expurgo’ de la Comunitat autònoma d’Andalusia, en aplicació del que disposa el RD. 937/2003, de 18 de juliol, de modernització dels arxius judicials. BO Junta de Andalucía. 20/09/2004 núm. 184

Aragó Decret 115/2013, de 9 de juliol, del Govern d’Aragó, que constitueix la ‘Junta de Expurgo de Documentos Judiciales’ i es regula el seu règim de funcionament, en l’àmbit d’aquesta Comunitat BO de Aragón. 19/07/2013, núm. 141 Decret 115/2013, de 24 de setembre, del Govern d’Aragó, que modifica el Decret 115/2013, que es constitueix la ‘Junta de Expurgo de Documentos Judiciales’ i es regula el seu règim de funcionament, en l’àmbit d’aquesta Comunitat BO de Aragón. 04/10/2013, núm. 196

Astúries, Principat d’ Decret 90/2013, de 30 d’octubre, que es crea la J’unta de Expurgo de Documentos Judiciales del Principado de Asturias’, es determina la seva organització, composició i funcionament i es crea el ‘Fondo Documental Histórico de Instituciones Judiciales del Principado de Asturias’. BO Principado de Asturias. 07/11/2013, núm. 258

Balears, Illes Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Canàries Decret 45/2013, de 18 de abril, que crea la ‘Junta de Expurgo de Documentos Judiciales de Canarias’ BO de Canarias. 26/04/2013, núm. 80

Cantàbria Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Castilla i Lleó Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Castilla – la Manxa Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Catalunya Ordre JUS/552/2006, de 30 d’octubre, que constitueix i regula la Junta d’Expurgació de la Documentació Judicial de Catalunya i s’aproven les normes y els models de relacions documentals de transferència de documentació judicial. DO de la Generalitat de Catalunya. 24/11/2006, núm. 4768

Comunitat Valenciana Decret 61/2006, de 12 de maig, del Consell, pel que s’aprova el Reglament de Funcionament de la Junta d’Expurgació de Documents Judicials i es crea el Fons Històric Judicial de la Comunitat Valenciana. DO de la Generalitat Valenciana. 16/05/2006, núm. 5259

Extremadura Constituïda d’acord al RDMAJ. Instrucció 2/2006 de la Secretària de Govern del Tribunal Superior de Justícia. De 26 d’octubre.  Sense publicar Galícia Decret 46/2009, de 26 de febrer, sobre els arxius judicials territorials i de la ‘Junta de Expurgació de la Documentació Judicial de Galicia’. DO de Galicia. 11/03/2009, núm. 49

Madrid, Comunitat de Ordre de 10 de juliol de 2012, de la Conselleria de Presidència i Justícia, que constitueix la ‘Junta de Expurgo de la Documentación Judicial de la Comunidad de Madrid’. BO de la Comunidad de Madrid. 20/07/2012, núm. 172

Múrcia, Regió de Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Navarra, Comunitat Foral de Decret Foral 27/2015, de 6 de maig, pel que es constitueix la ‘Junta de Expurgo de Documents Judicials de Navarra’ BON de 22 de maig de 2015

País Basc Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Rioja, la Constituïda d’acord al RDMAJ. Sense publicar

Ceuta Constituïda d’acord al RDMAJ (disposició addicional segona). BOE. 30/07/2003, núm. 181

Melilla Constituïda d’acord al RDMAJ (disposició addicional segona).

Recull actualitzat basat en RODRÍGUEZ COYA, Fàtima. (2013) “Las juntas de expurgo en el contexto de la gestión de documentos judiciales” en Jornadas Archivando: La valoración documental. Asociación de Archiveros de Castilla y León. León.  pp 182-190.

Maria Jesús Llavero

Arxiu Central Audiència provincial

i jutjats de Lleida @jesskeyring

Deixa un comentari

Filed under Arxius judicials, Avaluació i tria, Gestió documental, Grup d'Arxivers de Lleida

L’avaluació en l’Administració de Justícia. Antecedents històrics


imagesEls antecedents de la normativa sobre arxius i gestió documental en l’Administració de Justícia venen d’antic. El RD de 12 de maig de 1854 preveu una Junta d’Arxius en cada Audiència provincial per tal d’aplicar tot el que en ell es recull. Tan mateix no és fins al RD de 1911 de 29 de maig que es regula específicament la tria i eliminació de la documentació judicial. Hi ha un primer aclariment al 1912 i posteriorment en les Ordes ministerials de 29 de març de 1937 i de 8 d’abril del mateix any. En tots els casos es refereix a les audiències provincials i als procediments que es tramiten en la seva jurisdicció que aleshores era penal.

Els articles 3 i 5 del RD de 1911 es refereixen als assumptes criminals i als expedients governatius arxivat definitivament. Aquesta avaluació ja es preveu que es farà per una Junta d’Expurgació formada per un magistrat de l’Audiència provincial, un representant del Ministeri Fiscal, un advocat en exercici i el secretari judicial de l’Audiència. en aquest moment no es considera la possibilitat de requerir la presència d’un facultatiu d’arxius, qüestió que es corregeix amb les ordes de 1937.

El procés havia de quedar documentat en una acta que havia de recollir la relació dels expedients que es resolia destruir pel seu nul valor i la relació d’aquells que es consideraven que tenien un valor històric i que es conservaria. Aquestes Juntes van tenir una activitat escadussera o nul·la en alguns llocs i les expurgacions van tenir més a veure amb la necessitat de deslliurar espai en els edificis judicials que no pas al seguiment d’un procediment reglat.

Després de la guerra civil, en el marc de la situació de bloqueig econòmic internacional que viu Espanya, una de les mesures que es dur a terme per combatre’l és la recollida de paper de totes les administracions públiques en general i judicial en particular. El 1945 una orde de 28 de novembre adjudica per concurs la concessió de la recollida de paper inútil de tots els jutjats que serà recollit per les respectives audiències provincials. A això responen diferents circulars des del Ministeri de Justícia des de l’any 1949 fins al 1960, en el que es demana a tots i cada un dels òrgans judicials quants quilos de paper tenen en els seus arxius per enviar per fer pasta de paper. En aquesta Orde en el seu article 5é es preveu que per part dels presidents de les audiències designessin un dels seus funcionaris que junt al que designés el Ministeri d’Educació Nacional, havien d’exercir la funció inspectora que permetés la conservació dels documents que poguessin tenir algun valor històric, jurídic o administratiu.

Malgrat la normativa dictada no s’aconsegueix una aplicació sistemàtica, de fet, hi ha províncies en les que no tenim constància de la seva aplicació, més enllà de l’intercanvi d’oficis en relació a la recollida de “documentació inútil” i que, en la província de Lleida, no sembla que acabés recollint-se, tot i que es van enviar les respostes amb els quilos de paper que el jutge i secretari corresponent de cada jutjat van considerar. En el fons de l’Audiència provincial es conserven les còpies dels oficis enviats des de les instàncies superiors com els que es van remetre des dels jutjats de la provínciaDSCF1133

Posteriorment el 1947 en el Decret de 24 de juliol del Ministeri d’Educació Nacional, sobre ordenació dels arxius i biblioteques del tresor històric documental i bibliogràfic, a l’article 34 es recull per primera vegada que en els Arxius Històrics Provincials es depositarà la documentació històrica d’audiències i jutjats. Aleshores sembla fixat ja el sistema d’arxius judicials establint l’Arxiu Històric on romandrà definitivament la documentació judicial. Tanmateix cal esperar el 24 de juliol de 1974 quan es dicta un Decret sobre l’ordenació d’Arxius i Biblioteques judicials pel qual s’ordena que la documentació històrica de les audiències i jutjats es dipositi en els Arxius històrics provincials. Havien passat 27 anys entre un i altre decret, temps en el qual no s’aplica la disposició de transferir al arxius històrics. Cal dir que tot i la normativa recollida fins aquí només algunes Audiències territorials, actuals Tribunals Superiors de Justícia, tenien plaça d’arxiver en la seva plantilla i menys encara la tenien coberta per facultatius del cos d’arxivers.

En relació a l’avaluació i a la eliminació documental ni al Decret de 1947 ni al de 1974 es fa esment, tot i que el volum del paper creix amb les reformes judicials de 1973, l’aparició de nous procediments i l’augment de la judicialització de la vida quotidiana. A pesar d’aquesta manca de regulació la realitat imposava en molts casos mesures d’urgència. L’augment dels òrgans judicials i de plantilles, van fer necessari desallotjar documentació arxivada d’allà on era, aleshores les solucions van tenir molt a veure amb la sensibilitat que els responsables dels jutjats i de la documentació tinguessin en vers a la qualitat de patrimoni documental que els fons judicials tenen per pertànyer a una administració pública. Així fent una ullada als fons judicials recollits en els arxius històrics i la seva forma d’ingrés podem veure que en general els fons judicials van ingressar cap els anys 80 i ho van fer sempre de forma extraordinària i amb unes relacions documentals que no han permès, determinar ni la quantitat ni la qualitat fins acabar el seu inventari. Ara ja podem parlar de buits cronològics alguns significatius i altres simplement perquè calia fer lloc, als que cal afegir aquells que s’han produït per diferents accidents, inundacions, incendis o plagues que han provocat la destrucció i desaparició de parts de fons o de fons sencers, tant d’expedients judicials com de llibres de sentències i registre.

Quan finalment es pren consciència que l’Administració de Justícia precisa d’un sistema d’arxius i d’un sistema de gestió documental és ja a principis dels 90, aleshores la preocupació dels primers treballs és, per una banda, l’organització d’aquest sistema i la seva informatització i per l’altra, les qüestions d’accés a la documentació judicial. Eren els dos neguits més importants tant dels operadors jurídics sensibilitzats per la qüestió com dels professionals arxivers que arriben a aquesta Administració. Recordem que a finals dels 80 i durant els 90 la quantitat d’estudiosos i investigadors que tractava l’època de la guerra civil augmentà any rere any, i bona part de la seva recerca es centrava, i es centra, en els fons judicials d’aquella època i de la postguerra, aleshores es van trobar amb uns fons desorganitzats, sense descriure, amb una instal·lació deficient que junt amb la manca d’una normativa clara fa l’accés difícil, de vegades impossible. Així es posa de manifest i es fa pública la situació de la documentació i dels arxius judicials.

Maria Jesús Llavero

Responsable Arxiu Central de l’Audiència provincial i jutjats de Lleida

 

Deixa un comentari

Filed under Arxius, Arxius judicials, Avaluació i tria

Els fons judicials. Introducció a la matèria


Milkau_Oberer_Teil_der_Stele_mit_dem_Text_von_Hammurapis_Gesetzescode_369-2La funció judicial existeix en els grups humans des de que els codis es van elaborar i es van fixar en document i com sabeu un dels més antics és el de Hammurabi (1792-1750 a.C). Si hi havia codis hi havia jutges que els aplicaven fent judicis i molt provablement fixaven les seves resolucions en documents judicials. Ho sabem del cert en el cas dels grecs i dels romans i de tot el que va venir després de la caiguda de Roma.

La documentació judicial recull, i ha recollit des de sempre, el relat dels fets que han provocat el conflicte o la transgressió d’allò que el poder establert ha dictat i fixat com a norma a seguir. És per aquesta raó que és tan rica en informació sobre l’entorn geogràfic, econòmic, social i històric del moment en el que es produeixen els fets. Molts d’aquests documents són declaracions orals dels implicats, de testimonis, de perits. Són, doncs, autèntica història oral amb la importància de la immediatesa, per aquesta raó els fons judicials de qualsevol temps i jurisdicció són tan importants per comprendre la microhistòria dels territoris propers perquè el relat és de quotidianitat i de costum, però també de peculiaritats i de canvis.

Els fons judicials presenten alguns problemes a la consulta, alguns compartits amb altres fons de les administracions d’àmbit territorial més o menys ampli i alguns que només trobem en aquests fons o d’una forma més remarcada en aquests fons. Per exemple, les llacunes cronològiques que potser només els fons religiosos les presenten amb la mateixa intensitat, o el deteriorament dels suports. També la gran quantitat de documentació manuscrita que trobem de forma majoritària fins els anys quaranta del segle passat. La major dificultat la presenta el desconeixement del llenguatge especialitzat, de la història institucional i de l’evolució de la legislació i el costum procedimental.

El desconeixement del llenguatge ens dificulta la comprensió de la tramitació; el de la història institucional ens porta a pensar en els fons judicials com a fons homogenis i no ho són com tampoc ho són els municipals. També és molt important conèixer la legislació que havia d’aplicar cada òrgan i els canvis que s’esdevenen que, per petits que siguin, poden explicar grans diferències en les qualificacions o les resolucions. A més a través de la història de la institució concreta, el canvi en les seves competències i dependències, els possibles canvis en plantilles, infraestructures, equipaments poden donar-nos la clau d’allò que estudiat en conjunt sembla una anomalia.

És per aquesta raó que intentaré explicar primer les relacions orgàniques de les institucions fent una mica l’evolució del 1870, data de la publicació de la primera Llei Orgànica del Poder Judicial, fins ara. Territorialment em centraré a la província de Lleida que és la circumscripció de l’Audiència provincial i de la resta d’òrgans provincials que han existit i existeixen encara avui.

475px-Partidos_Judiciales_de_Lérida.svg

Cal dir que en la majoria dels casos serà extrapolable a la resta de províncies, tret d’alguns òrgans específics pluriprovincials o de caire estatal amb els que cal contar perquè en molts casos seran els que ens acabaran de resoldre l’enigma. També s’ha de fer esment que la planta judicial a l’inici de la seva organització contemporània va patir de una certa indecisió la qual cosa va provocar que alguns òrgans es creessin sobre el paper, però que no tinguessin una activitat real sobre el territori o bé la seva vida va ser curta de vegades efímera. Va passar una cosa molt semblant amb la Justícia Municipal durant tota la primera mitat del segle XX, amb modificacions i reformes sovintejades en el temps, en els òrgans i en l’articulació del territori.

També els càrrecs judicials, l’accés a la judicatura o la figura del Secretari Judicial han patit canvis en molts casos profunds i en altres conjunturals que cal conèixer per entendre algunes coincidències que a ulls d’avui en dia podrien passar per sospitoses o fins i tot escandaloses.

És cert que moltes de les circumstàncies descrites es donen en altres fons: notarials, municipals, cancelleria, hisenda… Però els fons judicials com altres que en tenen relació estes circumstàncies són poc conegudes, al contrari dels esmentats, si això afegim les dificultats que de forma recurrent s’ha posat a la seva consulta té com a conseqüència el poc estudi de conjunt en relació a la gestió documental i a les seves possibilitats de explotació. Això explica perquè són fons poc consultats, tret dels que es refereixen a causes o personatges concrets. Han tingut un cert èxit els fons dels Tribunals Regionales de Responsabilitat Polítiques i Jutjats Instructors Provincials de Responsabilitats Polítiques, perquè eren la font directa d’informació sobre les víctimes de la guerra civil, tot i així hi ha pocs treballs sobre les institucions i el seu funcionament i encara menys sobre la documentació que generaven aquests òrgans, i els que hi ha no són molt superficials.

A partir d’aquest moment necessitarem tenir a ma les diferents lleis de Planta Judicial, les lleis orgàniques del Poder Judicial que han existit i les seves reformes i sobre tot les lleis processals de cada jurisdicció (un altre concepte que caldrà comentar), això i algun diccionari jurídic ens ajudarà a entendre alguns dels continguts que aniré desenvolupant.

 

Maria Jesús Llavero 

Arxiu Central Audiència Provincial i Justjats de Lleida

Deixa un comentari

Filed under Arxius judicials, Patrimoni documental català